Fronteras
28 martes Abr 2015
28 martes Abr 2015
28 martes Abr 2015
‘Verdad es que se muere y se nace como en épocas mas señaladas, que el hambre no se distingue en la necesidad del estomago y que el trabajo pesado en casi nada se ha aligerado» (Saramago, Jose. Levantado del Suelo.)
Cientos, miles de inmigrantes ilegales mueren anualmente intentando cruzar fronteras. De 207.000 migrantes, 3.419 personas murieron el año pasado intentando cruzar el Mediterráneo (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados).
He vivido el tiempo suficiente para haber visto caer muros y alambradas; limites que dividieron durante años pueblos, culturas, familias. Comunidades separadas por fronteras; barreras establecidas por los seres humanos de acuerdo al devenir del tiempo; a los acontecimientos políticos, religiosos, militares, económicos en cada momento de la historia. El mapa no es, no ha sido como lo conocemos hoy, y quizás no sea el mismo en tiempos venideros.
Al revisar el devenir de la civilización es evidente como muchos países fueron desintegrados existiendo solo en el corazón de sus pobladores. Sangrientos enfrentamientos transcurrieron para que algunos de ellos se transformaran en naciones «independientes» con fronteras diferentes.
Un hecho dramático en la historia de la humanidad, es aquel que muestra como un continente entero fue dividido, fronteras trazadas por escuadra sin que sus habitantes fueran si quiera consultados; seres humanos cuyos ancestros han habitado la tierra desde el principio de los tiempos. El continente Africano fue dividido en la conferencia de Berlin, «Noviembre 1884- Febrero 1885, catorce países participaron» (Centenario de la Conferencia de Berlin,Departamento de Historia Contemporánea, Universidad Complutense de Madrid). Los integrantes con mayor interés en el reparto fueron: Reino Unido, Francia, Alemania, Portugal, Países Bajos. Una vez establecida la división se aplico un principio «maquiavelico» que en Derecho Internacional se conoce como «uti possidetis iure»(Law.Cornell.edu), es decir: establecer posesión de un territorio para luego reclamar soberanía sobre el; fijando las fronteras coloniales. De esta manera, fue «desmembrado» el continente Africano.
Las potencias europeas del momento se repartieron África a su antojo. Los pueblos fueron divididos de acuerdo a los intereses de los colonizadores desconociendo por completo raíces culturales; étnicas, tribales, religiosas. En los territorios (países) fueron obligados a «convivir» grupos heterogéneos, el resultado previsible, pero conveniente para la colonia fue el enfrentamiento de comunidades diversas. Asi, un hecho nefasto como el genocidio de Rwanda, 1994 (Naciones Unidas, A/RES/60/225) demuestra como atrocidades de tal magnitud ocurrieron no hace mas de 21 años sin que la comunidad internacional hiciera algo efectivo por ayudar a la población; muy por el contrario, con el tiempo se escuchan mas las voces acerca de la eventual participación de algunas potencias mundiales. El posible apoyo a los «Hutus» y/o a los Tutsis», grupos étnicos cuyo enfrentamiento degeneró en tragedia humana para esta región.
«Alemania y Bélgica ocuparon el territorio correspondiente a los países de Ruanda y Burundi entre 1890-1916 y entre 1916-1961 respectivamente» (Un Genocidio que nunca se debe olvidar, Universidad Nacional de Colombia, Sep. 2006). Fueron responsables al igual que los otros miembros de la Conferencia de Berlin del flagelo de la colonización y la división étnica que esta conllevo. Los Belgas en 1934 agudizaron el enfrentamiento tribal imponiendo «carnet étnico» que diferenciaba socialmente a los tutsis y los hutus, dándoles a los primeros mayor estatus social, lo cual incremento la rivalidad entre las etnias. En otras provincias la población fue segregada, la educación limitada y la libertad ausente.
Europa uso a la población Africana como esclava a partir del siglo XV, impuso la colonia sobre el continente hasta entrado el siglo XX, y ahora, hoy que los Africanos como ciudadanos libres quieren restablecer un mundo roto por los odios y la pobreza se les cierran las fronteras. Esa Europa que los utilizo durante siglos, los desprecia, permitiendo que el Mediterráneo se convierta en el sepulcro de los inmigrantes ilegales.
El continente Africano no necesita lastima de otros pueblos, necesita respeto. Tiene los minerales que occidente quiere, sin embargo, los países que se han nutrido de sus pobladores y de su suelo, continúan viendo a los Africanos con la mirada del siglo XVIII. Solo el desarrollo con equidad; la superación de la carencia a través de programas económicos que les sean favorable, atención de la población vulnerable, oportunidad educativa y laboral para la juventud, permitiendo que el conocimiento puedan ir y venir por las fronteras como lo han hecho los europeos durante siglos. Solo así se frenara la tragedia de las pateras.
La inmigración ilegal parte de un país con menores recursos hacia otro con mayores posibilidades, posibilidades que en algunas oportunidades terminan convirtiéndose en trampa para los inmigrantes ilegales. Migrar ilegalmente no se hace por voluntad; se hace por hambre, necesidad, pobreza, conflictos armados de diversa índole. Por tanto no serán los muros, ni las armas las que detengan este doloroso flagelo.
A mis ancestros…..