‘Por favor ayuden a Siria. No queremos ir a Europa. Siria necesita ayuda ya. Paren la Guerra en Siria, solo hagan eso». Kinan Masalemehi, 13 anos de edad. Refugiado Sirio. Huffpost.
«59,5 millones de refugiados, solicitantes de asilo y desplazados en lo corrido de 2015. De este numero, la población mas numerosa de acuerdo a país de origen son afganos, sirios y somalies». (Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados). 59,5 millones de personas que han tenido que abandonar sus lugares de origen, forzadas por conflictos internos, guerras, inviabilidad; esta cifra es vergonzosa para la humanidad, hemos avanzado tecnológicamente, pero, hemos involucionado como sociedad civilizada. El silencio nos ha convertido en cómplices de la tragedia; quizás alzar la voz contra las guerras sea la ultima esperanza de un mundo factible para la paz.
Los conflictos en el mundo, muchos de ellos resultado de manejos geopoliticos, alianzas y estrategias de poder, han llevando a pueblos enteros a la desesperanza, buscando en el doloroso camino de el desplazamiento una opción de sobre vida. Lamentablemente, las fronteras cierran sus puertas bajo el común denominador de odio racial y desprecio.
La migración es un fenómeno que ha existido desde las mas tempranas nociones de planeta. Los grupos se han movilizado a lo largo de territorios, expandiéndose, generando culturas, intercambios raciales, religiosos,económicos. Las migraciones han ocurrido por razones diversas; cambio climático, escasez de alimento, pandemias, conflictos tribales, religiosos, políticos, enfrentamientos armados, etc. A medida que se instauran fronteras los individuos van de un lugar de origen a otro, ya sea de manera permanente o temporal; en condición voluntaria o forzada. Pero una vez se crean las ciudades-estado y posteriormente se establecen naciones, el fenómeno de migración toma diferentes acepciones; significados que varían de acuerdo a la razón que genere el transito de un país a otro.
En los últimos siglos los conflictos armados, la repartición de territorios ocurrida entre 1917 y 1920, primera y segunda guerra mundial, enfrentamientos de carácter religioso, la guerra fría, así como la pobreza extrema que azota a un gran numero de regiones; ha incrementado el desplazamiento forzado externo y el numero de refugiados alrededor del mundo. Migraron irlandeses como resultado de un conflicto entre protestantes y católicos que duro siglos y solo conoció la paz en el siglo veinte. Migraron millones de europeos a finales de 1919 y entre 1939 y 1945; se convirtieron en refugiados miles de húngaros que huyeron después de la revolución de 1956. Miles de ciudadanos de África subsahariana han huido de conflictos armados, conflictos apoyados desde el exterior y que han degenerado en guerras civiles, huyen del colonialismo y de la pobreza extrema que destruye sus territorios, cientos de ellos han muerto en el mediterráneo sin que el resto de la humanidad se conduela. Huyen musulmanes de un islamismo extremo que enfrenta a sunnitas y chiitas en un conflicto que se remonta al siglo octavo y que persiste hoy en día. (Doug Cantrell and col. The Western Dream of Civilization. Karen A. Mingst, Ivan M. Arreguin-Toft. Essentials of International Relations. Pilar Tobos Sanchez. Historia del mundo actual.Diana Uribe. Historia de las Civilizaciones.) «En 1946 un ano después del termino de la segunda Guerra mundial, cerca de 1.675.000 personas en Europa, África y Oriente próximo fueron consideradas como refugiadas». (Comite Internacional Cruz Roja). Para el ano 2005 el numero de personas en condición de desplazamiento aumento a 37.5 millones. (ACNUR, Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados). Hoy son 59,5 millones de personas consideradas por las Naciones Unidas como refugiados.
El Articulo 14 de la declaración Universal de Derechos Humanos: «En caso de persecución toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de el, en cualquier país», es sustento normativo de la institución de asilo, reafirmado en la Convención de Ginegra de 1951 y su posterior protocolo de 1967 sobre el estatuto de los refugiados. Al igual que la alusión expresa que se hace al derecho de asilo en la declaración Americana de Derechos Humanos, art 27 y Convención Americana sobre Derechos Humanos, art 22. Son en su conjunto instrumentos que están encaminados a la protección internacional de los refugiados.
En el hoy y en el ahora la fatalidad toca la vida de millones de personas, conflictos armados de enormes magnitudes que han llevado al colapso de pueblos enteros; seres humanos que intentan escapar de la guerra, tragedias que en algún momento de la historia han golpeado nuestras puertas y las continúan golpeando, La catástrofe de los refugiados es solo el síntoma de la terrible enfermedad que aqueja al mundo. La guerra en los últimos siglos se ha convertido en un lucrativo y perverso negocio, en una practica aterradora que deja a la sociedad civil entre fuegos cruzados, abandonando los ciudadanos a la deriva de su desgracia.
La sociedad como civilización debe replantear el rumbo. El vergonzoso y celebre modelo de tomar territorios, repartirlos, prometerlos, dividirlos; sin tener en cuenta los pueblos en ellos contenidos, imponiendo construcciones culturales, ese modelo debe cambiar. El respeto por las naciones, por su diversidad cultural con todo lo que ello implica, se debe convertir en pilar de la civilización. Es importante igualmente reforzar el papel de la Organización de las Naciones Unidas como órgano de intermediación y para tal efecto la participación en la toma de decisiones al interior del alto organismo debe ser equitativa. La voz de unos pocos países no puede seguir siendo la voz del mundo. No podemos permanecer en un eterno silencio, cómplices de las tragedias que se ciernen sobre el planeta. No podemos continuar conestando con las guerras al interior de países, que arrojan miles de personas al desplazamiento interno, la humanidad no puede continuar evadiendo la realidad de 59.5 millones de refugiados alrededor del mundo. Es hora de parar las guerras como tristemente decía Kinan Masalemehi.
No tomo partido por país o gobierno alguno. No tomo partido por teorías económicas nacionales o supranacionales. Mi único partido es una apuesta por la paz, equidad, respeto y tolerancia.