En Colombia todo se mata, hasta la esperanza.
Mis ultimas entradas se han caracterizado por la desesperanza, rabia e impotencia. Sentimientos que no puedo evitar frente al dolor de tantos y tantos colombianos; dolor y sufrimiento que es visto con desprecio e indiferencia por gobernantes y «empresarios».
El Sistema de Seguridad Social en Salud de Colombia no tiene dolientes, ha sido particularmente desde 1991 un negocio del que se han lucrado unos cuantos y se han afectado muchos. Los clientes o usuarios como llama la ley, pacientes, como aprehendí a llamar desde mi primera clase magistral de medicina a quienes padecen, aquellas personas que sufren, a todos(as) los que en un momento requieren atención en salud; ellos, se han convertido por «virtud» de la ley, del lucro y la corrupción en victimas, en damnificados de un sistema de salud por el que nadie responde.
La deuda a hospitales y clínicas esta por encima de 5.3 billones de pesos, la mora es 3.0 billones de pesos, lo que representa el 57.7% de la deuda total. 5.3 billones de pesos, si, esa cantidad es lo que las EPS del régimen contributivo, subsidiado, entes territoriales, Fosyga, le deben al Sistema de Salud Colombiano del que forman parte.
La deuda de las EPS del régimen contributivo ascienden a 1.9 billones de pesos con porcentaje de mora de 52.2%, Nueva EPS, entidad clasificada como mixta tiene deuda con la red hospitalaria por 522.259 millones de pesos con mora de 26.6%. Las EPS del régimen subsidiado deben mas de 1.6 millones de pesos con 30.5% de mora. Caprecom, entidad con la mayor deuda a instituciones prestadoras de servicios de salud dentro del grupo de organismos públicos; tiene deudas por 295.374 millones de pesos que corresponde al 18.4% de la deuda total al sistema.
Las EPS privadas del régimen subsidiado adeudan 803.019 millones de pesos, es decir el 50% de la obligación. Los entes territoriales tienen deudas con clínicas y hospitales por 286.491 millones, 5.5% del porcentaje total. Las entidades del régimen subsidiado y contributivo que se encuentran inmersas en procesos administrativos, ya sea de liquidación, intervención, suspensión, tienen deudas con las instituciones prestadoras de servicios por un monto que asciende a 1.1 billones de pesos. (Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, ACHC, Julio 2015).
El descaro supremo llega cuando el gobierno en cabeza del ministro de salud ofrece a clínicas y hospitales créditos con Findeter ( La Financiera del Desarrollo, sociedad de economía mixta, de orden nacional y de cuya junta directiva hacen parte Ministro y Viceministro de hacienda y crédito publico, gobernador del dpto del Atlántico, gobernador del Amazonas, Ministro de vivienda, delegado del departamento de planeación nacional y dos independientes).(findeter.gov.co). Acudir a créditos por parte de hospitales y clínicas agudizaría el problema a puntos insostenibles. El gobierno pretende prestar en modalidad de crédito el dinero que adeuda. No presiona por vía jurídica y administrativa que la deuda con las instituciones prestadoras de servicios de salud sea cancelada por parte de las EPS y de las entidades estatales correspondientes, lo que hace es ajustar la cuerda alrededor del cuello de los hospitales y clínicas.
El sarcasmo máximo se da cuando personajes que en el pasado diseñaron el nefasto modelo que dio origen a la ley 100 hoy presentan proyectos de ley que busca penalizar la no atención en servicios de salud.
No hay atención en servicios de salud, no hay citas a corto plazo con especialista, no hay medicamentos para atender necesidades de pacientes, no hay insumos hospitalarios; hay largas filas de espera, hay desesperación, hay miles de trabajadores de clínicas y hospitales que no reciben salaries desde hace varios meses, hay cada vez mas puertas cerradas, pero penalizar a la porción mas delgada de la cuerda no es, ni sera la solución.
No, la solución no es presionar a los acreedores (persona natural o jurídica que esta por mandato de la ley autorizado para exigir el pago o cumplimiento de una obligación). No se le puede pedir a clínicas y hospitales que en cambio de exigir el pago inmediato de la deuda, soliciten créditos que no tendrán como pagar y que los llevara al inminente cierre. Pedir dinero en calidad de préstamo a los deudores para engrosar aun mas sus bolsillos.
La deuda que EPS de régimen contributivo, subsidiado, entes territoriales, Fosyga tienen con clínicas y hospitales es real, y el camino es obligar con los elementos de que dispone la ley a que la billonaria deuda sea cancelada y las instituciones prestadoras de servicios de salud puedan a su vez subsanar sus obligaciones y lograr prestar atención adecuada en la medida de las posibilidades que la actual ley y sus respectivas y poco efectivas reformas permitan.
Es importante que los deudores, responsables en gran medida de la actual crisis, sean quienes ofrezcan soluciones, pero, desapareció SaludCoop bajo la mirada de 49.982.009 millones de colombianos, por «arte de magia» como solo sucede en Colombia. Las deudas de la EPS no fueron canceladas a clínicas, hospitales y prestadores de servicios de salud. Que paso realmente con esa liquidación? A que mano paso la cartera? Quien o quienes responden por las deudas? Quienes son los responsables penal, civil y administrativamente? SaludCoop EPS en liquidación, mediante invitación abierta No. 001 de 2015 convoco para selección sociedades fiduciarias que suscribieran contrato de encargo fiduciario. (negocio jurídico mediante el cual una persona llamada fideicomitente transfiere uno o mas bienes especificados para que otra llamada fiduciaria se obligue a administrarlos o enajenarlos en provecho de un tercero llamado beneficiario). transfirió los pacientes a Cafesalud EPS, que junto con Cruz Blanca fueron parte del negocio llamado SaludCoop.
En el ano 2002 SaludCoop adquirió a Cruz Blanca EPS y un ano después se formalizó la adquisición de Cafesalud. (Revista Semana, Nación/2011/07/14). Igualmente en fallo de primera instancia No 001890 proferido por la Contraloría General de la Nación con fecha 13 de Noviembre de 2013 dentro del proceso de responsabilidad fiscal IP 010 de 2011 se estableció en el grupo de implicados subtitulo empresas a SaludCoop EPS, Cafesalud EPS, Cruz Blanca EPS, por cuantía de un billón setecientos setenta y tres mil novecientos ochenta y un millones seis cientos noventa y ocho mil pesos, ($ 1.773.981.698.000). Resumiendo los antecedentes: desvío de recursos parafiscales del sistema general de seguridad social en salud. (Contraloría General de la Nación). Sin embargo y por aquellos azahares que ocurren en Colombia las EPS aparecen como entidades independientes ante la Superintendencia de Salud.
Hoy los pacientes se enfrentan no solo a la falta de atención, sino al caos administrativo generado en la transferencia. Los hospitales, clínicas, trabajadores siguen sin recibir lo adeudado, la gente muere en la puerta de las instituciones prestadoras de salud culpando a quienes también se han convertido en victimas de un sistema de salud cada vez mas funesto.
Trabajo en sugerencias de fondo, pero por lo pronto creo que se debe presionar a las EPS para que presenten públicamente sus balances y estados de cuenta y establecer un acuerdo real de pagos con las clínicas y hospitales. Normatividad contable clara que exija a las EPS declaración de los recursos que recibe por UPC, recaudos por concepto de copagos, cuotas moderadoras, recursos parafiscales. Revaluar disposiciones como: la resolución 724 de 2008 de Superintendencia Nacional de Salud o Plan Único de Cuentas, en la cual la UPC es considerada como reconocimiento que el SGSSS hace a las EPS por prestación de servicios de salud a los afiliados con finalidad de cubrir los gastos del POS y los costos y gastos administrativos en que incurra la entidad correspondiente y el remanente entra como utilidad o ganancia de la EPS. Decreto 4023/2011: «ciclo de uso de los recursos parafiscales entendiendo que cumplido el ciclo el recurso parafiscal pierde su naturaleza y es de libre destinación».
Considero que el derecho fundamental a la salud y la vida prima sobre planes de «desarrollo’ gubernamentales. Vender empresas consideradas patrimonio de la nación para ampliar carreteras y olvidar la tragedia que viven a diario los colombianos frente al sistema general de seguridad social en salud es una vez mas dar la espalda a la esperanza.