La siguiente reflexión no obedece a convicción política o religiosa alguna. Quería ser un poco mas optimista, y de hecho, mi primer borrador así lo aparentaba, pero antes de escribir esta entrada estuve leyendo a Nietzsche y conversando con el «manual del pesimista».
El futuro próximo, el que vendrá con el mañana, y el que llegara en algunos años; no es alentador. En este punto creo que hay dos caminos: Continuar destruyéndonos como especie, acabando con el planeta que habitamos, o, llegar a un consenso social que modifique lo que se considera inmodificable.
Hoy somos mas de 7.200 millones de seres humanos habitando el planeta, y según informe de la organización de Naciones Unidas «en 2025 habra 1.000 millones de habitantes mas.» (UN. Perspectivas de la población mundial. 13 Junio. 2013). «En 2011, un 60% de la población mundial residía en Asia y un 15%, en África. En el lapso 2010-2015 la población Africana ha de aumentar a razón de 2.3% annual.» (UNFPA. Estado de la Población Mundial, 7 mil millones de personas: su mundo, sus posibilidades.2011.) De acuerdo con lo anterior, África y Asia albergan alrededor del 75% de la población mundial.
7.200 millones de seres humanos, de los cuales 2.700 millones viven en la pobreza, y de estos, 1.200 millones en pobreza extrema. 7 de cada 10 son mujeres, 910 millones de mujeres en pobreza extrema; (ONG. Ayuda en Acción. 2012.) El Banco Mundial establece la taza de incidencia de la pobreza sobre la base de 1.25 dolares por día. Esta organización internacional (Banco Mundial) muestra en sus indicadores que el mayor porcentaje de pobreza se sitúa en África Subsahariana , 46.8%, y en Segundo lugar, Asia Meridional con 24.5%.
Por otro lado, y de acuerdo al informe presentado por OXFAM en el foro económico mundial de Davos, Suiza, el 46% de la riqueza del planeta esta concentrada en el 1% de la población mundial. La mayoría que somos minoría, no poseemos ni la riqueza, ni la posibilidad de accede a ella. La mayoría que somos minoría, no poseemos la tierra cultivable que se encuentra igualmente concentrada en pocas manos; estamos bajo el control de la minoría. Esa minoría que a través de la historia ha decidido el destino de la mayoría, esa minoría que continua poseyendo, concentrando, decidiendo, y ordenando el destino de la humanidad; el destino de los restantes 7 mil millones de seres humanos.
Durante siglos, esas regiones que hoy en día presentan el mayor porcentaje de pobreza, ha sufrido el dominio de las minorías; han tenido que padecer la esclavitud, y posteriormente la implacable colonización. Es el caso de algunas regiones de Asia,del continente Africano que en la conferencia de Berlin 1884-1885, fue repartido entre los países europeos, sin que ningún país Africano hubiese podido decidir su destino. Repartición que, permitió la explotación económica, el asentamiento de guarniciones, la presencia y el control europeo, ya fuese de carácter estatal, o privado; como el caso del rey Leopoldo II de Bélgica. Se exploto la tierra, las riquezas minerales, los seres humanos. Europa decidió sobre un territorio que no le pertenecía, un territorio que no habitaba. Esta repartición ocasiono que culturas milenarias quedaran rotas y resquebrajada,obligadas a cambiar sus creencias, su lengua, su identidad. Hoy en día persisten las secuelas. Secuelas que no deben continuar desconociéndose. Pobreza, migración, enfrentamientos culturales, concentración de la riqueza, corrupción.
Es hora de enfrentar los errores; África no necesita migajas, Asia no necesita migajas, los pobres del mundo no necesitan migajas, las mujeres no necesitan migajas. Necesitan que se tomen medidas, medidas que comprometan al 1% de la población; ese mínimo porcentaje de la población mundial que decide la vida de la mayoría, ese mínimo porcentaje que posee la riqueza y la tierra.
Altruista y plausible lo que algunas organizaciones gubernamentales y no gubernamentales hacen alrededor del mundo para mitigar la pobreza; verbigracia: los objetivos del milenio, «Meta 1C. Reducir a la mitad el porcentaje de personas que padecen hambre.» (Naciones Unidas. Organización Mundial de la Salud). Sin embargo, esto no es, ni sera suficiente.
Las minorías que son mayoría y me refiero a minorías como el inmenso porcentaje de la población, sin riqueza, y sin poder de decisión. Esas minorías, de la cual formamos parte la mayoría, requiere que se restablezca el derecho a ocupar el territorio, explotar y trabajar la tierra, poseer un espacio de suelo cultivable que genere ingresos suficientes para suplir sus necesidades básicas, y vivir con dignidad. Por lo tanto estimo que una pieza clave para reducir efectivamente la pobreza es volver la mirada al área rural. Es necesario que se tomen medidas drásticas, en el aquí y en el ahora, medidas que repercutan en uso equitativo de la tierra.
Considero que si cada país alrededor del mundo establece mecanismos gubernamentales que impidan la concentración del suelo, de la tierra cultivable, de la riqueza; se abrirá realmente el camino para acabar la pobreza. En países como Colombia el 77.6% de la tierra esta en manos del 13.7% de la población de acuerdo a estudio de la Universidad de los Andes(2010). Esa iniquidad es vergonzosa.
Algunos grupos sociales no quieren «ver» pobres, no quieren ver habitantes de calle, no quieren ver inmigrantes ilegales, pero directa o indirectamente son responsables por ello. No es suficiente que los países que otrora expropiaron el suelo, la riqueza, la cultura de los hoy países mas pobres, designen una exigua cantidad de su presupuesto para «disminuir» la pobreza y el hambre en el mundo. Mi sugerencia: que la mayoría se convierta en eso, en mayoría. que los siete mil millones de habitantes del planeta tengan poder decisorio sobre su suelo, sobre su destino. que se respeten las diferencias culturales, religiosas, de genero y raza.
Los seres humanos para su desarrollo requieren satisfacer necesidades, dentro de las cuales se encuentra: salud, educación,subsistencia, protección. Por consiguiente, es imprescindible, que todos y cada uno de los pueblos tengan acceso efectivo a la educación, y para ello planteo la siguiente reflexión: 1- Que la educación básica primaria y secundaria sea una obligación de estado. «idealizo» la Universidad en el campo, es decir que se organicen sistemas de educación superior con programas que incentiven el desarrollo rural. 2- Es urgente que la población rural tenga igualmente acceso efectivo, eficiente y real a servicios de salud sin tener que desplazarse cientos de kilómetros lograr su atención. 3-Creo firmemente que los habitantes de cada país tienen derecho a habitar el suelo que les pertenece y por lo tanto se requiere distribución con equidad. Que cada país destine parte de su presupuesto al desarrollo agro-industrial, evitando la acumulación en pocas manos, permitiendo que los habitantes del área rural reciban los dividendos que genera la renta agraria.
Por otro lado la situación en el área urbana es igualmente desalentadora, el desempleo ha aumentado en 28 millones desde 2007, y se calcula que 39 millones de personas han salido del Mercado laboral. Si se logra reducir la migración a las grandes urbes fomentando el desarrollo rural de manera eficiente, equitativa y sostenida, quizás y solo quizás tengamos futuro.