«Juan Maltiempo firmo donde ya otros habían firmado, o habían puesto la huella por no saber escribir, que era la mayoría».  Jose Saramago. Levantado del Suelo. Alfaguara, 2000.

En Colombia, cerca de 54.5% de los habitantes tienen limitaciones en el acceso a educación superior. La tasa de cobertura para el ano 2013 fue de 45.5%. (Ministerio de Educación Nacional, Estadísticas de Educación  Superior, Subdireccion de Desarrollo Sectorial, 2013). Pobreza, desigualdad, desarrollo sin equidad, violencia; constituyen en su conjunto una barrera  que muy pocos logran atravesar.

La Constitución política de Colombia en su articulo 67 establece : » La educación es un derecho de la persona y un servicio publico que tiene una función social; con ella se busca el acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica y a los demás bienes y valores de la cultura». Derecho, la educación es un derecho. El derecho a poseer la cultura, el derecho adquirir las herramientas que contribuyan al desarrollo del ser, la posibilidad de construir camino  y mejorar las condiciones de vida.

Lamentablemente la educación en Colombia se aleja a pasos agigantados del modelo social y publico para configurarse en  un negocio de índole privado. La gran población campesina, desprotegida, desplazada; aquellas y aquellos  en condición de pobreza, la muy trabajadora clase media; todos ellos  precisan ir mas allá de la educación básica primaria; tienen necesidad y derecho a obtener las  herramientas que la educación media y superior puedan brindar. La Constitución Colombiana, manifestación soberana del constituyente primario, así lo dispone. Es por tanto, el Estado Colombiano el garante de tal derecho. La educación es instrumento indispensable en la generación  de progreso comunitario. El desconocimiento y analfabetismo, convierte a los ciudadanos en presa fácil de quienes mercadean la tierra, los votos, de quienes toman las decisiones que, mas adelante afectaran el futuro de millones de ciudadanos. El  derecho les asiste a todos por igual, no es exclusivo de  quienes poseen la oportunidad y el capital.

En ano 2012  la pobreza en Colombia fue de 32.7%, es decir catorce millones ochocientas mil personas (14.800.000), 4.8 millones en pobreza extrema (Departamento Administrativo Nacional de estadística, DANE). El analfabetismo en área rural es del 15% de acuerdo a cifras de Fedesarrollo (Centro de investigación económica y Social) incrementándose  a 22% en Departamentos como la Guajira.

El acceso a la educación publica superior se ha convertido en una trampa. La educación publica que debe ser garantizada, fortalecida, fomentada por el estado, se esta convirtiendo por voluntad «política» y económica en un recuerdo del pasado. Hoy, con la aprobación por parte del congreso de la república del Plan Nacional de Desarrollo (PND), se abre la puerta a la privatización, se entrega al mercado y a los particulares la responsabilidad que compete al estado. Se convierte a las instituciones de educación publica superior en las recolectoras de migajas, universidades en franco deterioro  de su capacidad instalada, significativa reducción presupuestal,  una utopía en vía de extinción. El Departamento Nacional de planeación en su programa: «Todos por un Nuevo Pais» establece como antesala del PND y dentro de sus objetivos: » 1- Disenar e implementar un sistema de educación terciaria con mayor acceso, calidad, y pertinencia. 2- Fortalecer la financiación de la oferta de educación superior. 3- Fortalecer la financiación de la demanda en un contexto de alta calidad y equidad». Estos numerales, solo por mencionar algunos, son  disfraces de  altruismo. Las  circunstancias por las que están atravesando las instituciones de educación publica superior,  permite colegir  que  el objetivo es llevarlas a un deterioro progresivo, menoscabo de sus programas, desgaste en capacidad instalada, detrimento de la calidad, disminución de la financiación y reducción en la demanda; con el consiguiente fortalecimiento de las instituciones privadas de educación superior.

Al contrario de fortalecer la Universidad publica saneando sus finanzas, aumentando significativamente el presupuesto de las mismas, diseñando programas encaminados a incrementar la cobertura con calidad y mejorar la infraestructura, el gobierno nacional se ha enfocado en buscar y encontrar incentivos que consoliden la universidad privada. Un ejemplo de ello es el  programa  que se ha dado en llamar: «tu eliges» y que consiste básicamente en una forma de crédito que sera manejado por una entidad financiera, el  Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios técnicos en el Exterior (ICETEX),este instituto no es un establecimiento  publico sin animo de lucro, es una entidad financiera de naturaleza especial, modificada por ley 1002 del 30 de Diciembre de 2005, con autonomía  administrativa, personería jurídica y patrimonio propio, cuya función es el crédito; el cual se efectúa a través de un contrato de mutuo o de consumo y que se rige para tal efecto por el derecho privado.   Este «ofrecimiento»,  parece diseñado con el propósito de: reforzar las instituciones de educación privada en el territorio nacional. Los deudores de esta nueva modalidad de crédito serán,  en su mayoría jóvenes de escasos recursos con anhelo de recibir educación media y superior de calidad, educación que les permita desarrollarse como individuos, progresar,  mejorar sus condiciones de vida, obtener  bienes y servicios.  Los estudiantes  contraerán la deuda con una institución financiera(ICETEX), para pagar la educación impartida a través de establecimientos privados, entidades que se lucraran con estas nuevas lineas de crédito educativo.

El camino es complejo, mas no imposible. Sugiero:- Exigencia periódica de verificación a  programas. – Control en estándares de calidad por y para la institución educativa. – Fortalecimiento de la investigación, ciencia e innovación. – Intercambio de conocimiento, experiencias y fortalezas entre instituciones publicas de educación media y superior. – Pago de la deuda que el estado tiene con las universidades publicas. – Recuperación de la infraestructura. – Salario digno a docentes; no se puede continuar desprestigiando la universidad publica, exigiendo calidad, mientras los educadores reciben salarios y oportunidades de segunda. La calidad es un engranaje en el que todas las piezas tienen que funcionar al unisono , en perfecta armonía. Es hora de repensar en lo publico, es hora de transformar ideas sectarias, carentes de equidad y excluyentes, No debe existir ninguna razón para que la educación privada en todos sus niveles sea superior a la educación publica. Tanto estudiantes como docentes son igualmente capaces en la universidad publica como privada, la diferencia esta dada por una construcción parcial que favorece hoy a las instituciones educativas de naturaleza privada. Es tiempo de exigir que el derecho a la educación sea garantizado por el gobierno a través de una educación publica fuerte, de calidad, competitiva y productiva.

Con respeto y admiración por quien me enseño a pensar y cuestionar.